Sienta la energía de Nueva York
Moderna, histórica y apasionante.
La "ciudad que nunca duerme" atrae a multitudes de visitantes con su imponente arquitectura, su historia y su actividad cultural. Nueva York es una combinación de culturas que se refleja en la gastronomía, las tradiciones y el arte. Las atracciones de visita obligada incluyen Times Square, Central Park, la Estatua de la Libertad, Broadway y el Museo Metropolitano de Arte. Cada barrio tiene su propia personalidad. Este destino es también un paraíso para las compras, con una gran variedad de tiendas.
Nueva York es un destino encantador durante todas las épocas del año. En primavera, con temperaturas suaves, los parques se llenan de flores y hacen de Central Park un oasis de color ideal para disfrutar de pícnics. En verano trae calor y una interesante programación de festivales al aire libre. El otoño, con temperaturas frescas y un espectáculo de hojas doradas, es perfecto para pasear por la ciudad. En invierno, con el frío y la nieve, la ciudad se ilumina con adornos navideños y las pistas de hielo ofrecen diversión para todas las edades.
La mejor manera de viajar a Nueva York es en avión. El Aeropuerto Internacional John F. Kennedy es el principal punto de entrada, con vuelos directos desde todo el mundo. Los aeropuertos LaGuardia y Newark Liberty también tienen muchas conexiones. Desde el aeropuerto puede alquilar un coche, montarse en un taxi o utilizar el metro o el autobús para llegar al centro de la ciudad.
Pruebe el famoso hot dog o un bagel fresco acompañado de queso crema y salmón ahumado. Disfrute de un lobster roll (un bocadillo de langosta) y saboree los noodles, una comida caliente y práctica perfecta para el invierno. No se pierda el brunch, una auténtica “institución local”, y termine con una clásica cheesecake. Si desea comer en algunos de los mejores restaurantes del mundo, aquí encontrará numerosas opciones.
El patrimonio de Nueva York es un testimonio de su rica historia y diversidad cultural. Visite la Estatua de la Libertad y el Empire State Building, que destaca por su arquitectura art déco y ofrece impresionantes vistas de la ciudad. El Puente de Brooklyn, digno de postal, fue el primer puente colgante de acero del mundo, y conecta dos barrios importantes: Brooklyn y Manhattan. El Museo Metropolitano de Arte tiene colecciones de valor incalculable y es uno de los lugares de visita obligada.